Proyecto San Isidro

04

El Proyecto San Isidro está ubicado a 3km de Tlaxco, en el estado de Tlaxcala, a unos 2500 metros sobre el nivel del mar. A la vez que proyecto educativo es el proyecto de vida de Alejandra y Paco quienes promueven una forma de vida sostenible, en armonía con la madre tierra.

Alejandra es arquitecta especialista en bioconstrucciones y Paco es carpintero y profesor en la Universidad de Tlaxcala. Ambos facilitan los cursos que ofrece el proyecto y coordinan campamentos y visitas de educación ambiental de grupos de niños y estudiantes.

Rancho El Pardo

El Proyecto San Isidro invierte todas sus ganancias en dos tareas: la primera es continuar con el reverdecimiento de varias hectáreas de tierras muy erosionadas. La segunda es el apoyo a una escuelita primaria con eje en educación ambiental.

Algo de historia

La familia Caballero reside en la zona desde hace más de 100 años, pero fue Don Carlos, padre de Alejandra, quién comenzó a darse cuenta que los bosques se estaban transformando en tierras muertas completamente erosionadas. Fue así como se puso en contacto con Ehrenfried Pfeiffer, discípulo de Rudolf Steiner en la Biodinámica (rama de agricultura de la Antroposofía) y pionero de la agricultura orgánica en momentos en que la revolución verde invadía el mundo con agroquímicos. Don Carlos estudió y aprendió con este maestro en EEUU y regresó a su Tlaxco natal a restaurar esas tierras convertidas en tepetates por la tala del bosque y la agricultura y ganadería intensivas. Allí transformó varias de estas hectáreas desérticas en frondosos bosques que en la actualidad maneja en forma sustentable para la obtención de madera con el Método Tlaxco de Renovación Silvícola que él mismo creó. Alejandra y Paco crearon luego el Proyecto San Isidro con el objetivo de continuar el legado de Don Carlos y transmitirlo a las generaciones futuras. El siguiente video “Familia Caballero” cuenta un poco más acerca de excelente labor de esta familia.

La Escuelita

El Instituto para la Educación Integral Magdalena Cervantes lleva el nombre de la madre de Alejandra quién fundó la escuelita con el fin de crear un espacio de educación acorde a la forma en que querían educar a sus hijos, con base en la antroposofía.

 

Aflojando la tierra 2

La escuela ubicada en la colonia Iturbide, vecina al Proyecto San Isidro, pone especial énfasis en el cuidado de la naturaleza proponiendo una vivencia cotidiana con ella. Es frecuente que los niños hagan actividades en el río y el bosque. En la escuelita funciona una hortaliza y se dan talleres de reciclaje, plantas medicinales, construcción natural, guitarra y teatro. También se hace hincapié en la alimentación que se brinda a los niños, evitando la comida chatarra y fomentando el consumo de productos naturales y orgánicos. La escuelita cuyos principios son “cuidar la tierra, cuidar a la gente y compartir con alegría” es una gran familia: es muy lindo ver la integración que se da entre los niños de los diferentes salones. El Día de la Tierra es el momento más esperado: se realiza una semana de actividades especiales en torno al medioambiente y un festival abierto donde no falta la música, el baile, la comida, el teatro y sobre todo el compartir entre niños, familias y maestros.

Cosechando lechuga

Durante casi 3 meses estuve apoyando en la escuelita principalmente como encargado del huerto. Con los niños de diferentes salones, preparamos las camas, sembramos, transplantamos, colocamos mulch, regamos y preparamos composta. Con el paso del tiempo vimos reverdecer la hortaliza y cosechamos lechugas, acelgas, rábanos, chiles, arúgula y varias plantas aromáticas y medicinales que fueron preparadas en el comedor de la escuela. Trabajar con los niños no fue tarea fácil pero siempre hubo sonrisas, juegos, fútbol y palabras que me dejaron boquiabierto. Fue una hermosa experiencia compartir el día a día con ellos, incluso a veces fuera de la escuela con los niños que viven en la colonia. Llevar adelante el huerto me hizo sentirlo como algo muy propio y dedicarle mi atención, trabajo y amor. Hicimos nuevas camas, construimos una casita para las compostas, mejoramos el invernadero, comenzamos el banco de semillas y sobre todo sembramos muchas cosas!Un hermoso momento fue el campamento que se hizo en San Isidro, una cabaña en medio del bosque donde también se alojan los participantes de los cursos. Allí compartimos una alegre fogata, una caminata por el bosque y hasta una tirolesa. Paco, quien fue muchos años scout, fue quien coordinó todas las actividades del campamento. Fue impresionante ver la facilidad y gran capacidad para liderar grupos de niños con historias, juegos y observación de estrellas, siempre con una mirada de armonía con la tierra.

Otra cosa que disfruté mucho fue dar una plática sobre transgénicos y alimentación a padres de la escuela. Fue muy bueno poder ayudar a crear conciencia sobre este tema tan importante, no solo con los niños.

Tepetates

Los tepetates

Tepetates es el nombre que recibe la tierra completamente muerta de la zona de Tlaxco. La erosión que ha sufrido a barrido incluso con parte del subsuelo. Completamente pelona y desmoronadiza muestra un paisaje desolado y sin vida. El maravilloso trabajo realizado por Don Carlos y que continúa el Proyecto San Isidro, han convertido varias hectáreas de tepetates en bosques de pino-encino en sólo 50 años. El trabajo consiste en trazar curvas a nivel y sobre ellas poner pacas de paja y composta (cabe aclarar que están utilizando pura composta de baño seco). Las pacas frenan la tierra barrida por el agua a la vez que retienen humedad formando un pequeño ecosistema que permite el crecimiento de las plantas pioneras. Comenzado ese proceso todo fluye, como dice Don Carlos “sólo la vida produce vida”. Cada grupo que llega a San Isidro pasa un rato de su tiempo picando tepetates y poniendo pacas de paja para colaborar con esta tarea de reverdecimiento con sus propias manos.

Avanza la construcción

La Bóveda Nubiana

Una parte importante de mi trabajo en el Proyecto San Isidro fue apoyar en la construcción de una bóveda nubiana con techo verde, que servirá como casa de herramientas y banco de semillas. Bajo dirección de Stevan, un voluntario que aprendió y práctico la técnica en Burkina Faso, participé de la construcción desde los cimientos hasta la terminación de la obra negra. Fue un placer compartir la chamba con Abundio y Alfonso, trabajadores del proyecto, quienes ya empapados en las técnicas de construcción natural y con mucha paciencia me enseñaron muchísimo. Stevan también fue un gran maestro. Participar de la construcción viendo el proceso casi completo me produjo una gran satisfacción a la vez que mayor seguridad y ansias por construir mi casa con técnicas naturales. (Ver Nota Construyendo una Bóveda Nubiana con techo verde)

Paco habla de energía

 

Cursos

El Proyecto San Isidro obtiene sus recursos económicos con la realización de cursos relacionados con la forma de vida que promueve. Durante mi estancia en el proyecto, tuve la oportunidad de participar de los cursos de bóveda nubiana, techos naturales, acabados y pinturas naturales y bioconstrucciones. En ellos, además del excelente aprendizaje combinando teoría y práctica, fue muy enriquecedora la convivencia con los demás participantes. Poder intercambiar experiencias con otras personas relacionadas con una forma de vida sustentable es siempre alentador y contagioso. Los cursos se llevan a cabo en Rancho El Pardo, donde está el comedor, una palapa circular para las clases teóricas y varios sectores para realizar las prácticas. Los dormitorios, en la cabaña San Isidro, están rodeados de bosque a unos 3km de allí. Las inspiradoras caminatas nocturnas hasta allí o los viajes en La Ballena (Van viejita y gastadora que sólo se usa si va llena) repleta de gente fueron siempre espacios para la convivencia grupal y la reflexión. En el papel mixto de participante y voluntario, me sentí muy a gusto pudiendo aprender y compartir con la gente desde una posición de anfitrión.

Alejandra mostrando tierra apisonadaLa gente

Muchas fueron las personas con las que compartí diferentes actividades y momentos durante mi estancia en San Isidro. El estar como voluntario en la escuelita me ayudó mucho a poder establecer vínculos con la gente de la colonia, con una aceptación mayor a lo normal, siendo yo un “gringo” (como somos vistos todos los güeros que no nacimos en el pueblo). Las maestras de la escuela, las maravillosas cocineras, niños de la escuela y sus familias y gente de la colonia. En la chamba del rancho, Abundio, Alfonso y Humberto me enseñaron mucho sobre construcción y compartimos comidas y largas pláticas. Zenón, encargado de los animales y la milpa, siempre estuvo abierto a platicar y prepararme las botellas de leche de Fe y Esperanza, las vacas del rancho. Adrián y Beto, colaboradores en el taller de carpintería de Paco y muchas otras cosas, me han ayudado siempre que lo necesité. Las cocineras de los cursos (Adela, Marielena, Alicia y Malena) me han hecho degustar las más deliciosas comidas llenando mi estómago y mi corazón. Stevan, me transmitió sus conocimientos y experiencia con las bóvedas, además de compartir la casa y vida cotidiana por más de un mes. Con Ozbe, quien estaba de voluntario desde febrero, compartimos muchísimas cosas: la chamba en la escuelita arreglando las instalaciones con construcción natural, la ayuda en los cursos, las fiestas del pueblo y sobre todo la convivencia día a día. Por último, Alejandra y Paco, con quienes compartí largas pláticas, comidas, reflexiones, grupos y cursos. Ellos me abrieron las puertas de su proyecto y sus vidas y estuvieron siempre dispuestos a compartir sus experiencias y conocimientos:

GRACIAS!

www.proyectosanisidro.com.mx

You can leave a response, or trackback from your own site.

3 Responses to “Proyecto San Isidro”

  1. […] PROYECTO SAN ISIDRO Centro de enseñanza de vida sustentable y construcción natural. Trabajan en la recuperación y reforestación de tierras muy erosionadas. Tienen programa de voluntarios. Lugar: Tlaxco, Tlaxcala. http://www.proyectosanisidro.com.mx * ver reseña de Camino Sostenible Proyecto San Isidro […]

  2. Felix Hurtado dice:

    Amigos, soy originario del Amazonas venezolano, en una comunidad indígena a 48 minutos de la ciudad Capital Puerto Ayacucho, veo sus proyectos de bioconstrucción y me motiva preguntarles cómo podemos hacer para aprender sus técnicas aprovechando los terrenos que tenemos. Uds donde residen?, que posibilidades hay de que nos enseñen?

    Agradeciendo su atención, les saluda
    Félix Omar Hurtado Martínez

Comenta:

*